Desciende creciente del río Bravo en Nuevo Laredo sin daños

La CILA prevé que el río continúe descendiendo y recupere sus niveles normales durante este martes, por lo que las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía a no ingresar 

La creciente extraordinaria del río Bravo comenzó a descender en Nuevo Laredo sin dejar afectaciones a la población ni daños en infraestructura, luego de que autoridades de los tres órdenes de gobierno mantuvieron un operativo permanente de vigilancia y prevención durante el fin de semana, cuando el caudal alcanzó su punto máximo y arrastró decenas de boyas, palizada y sedimentos a lo largo del cauce.

El director de Protección Civil y Bomberos de Nuevo Laredo, Humberto Fernández Díez de Pinos, informó que el segundo pico de la creciente, que inicialmente se estimaba en 6.8 metros, finalmente alcanzó 5.7 metros la tarde del domingo. 

Explicó que el nivel descendió rápidamente debido a la velocidad de la corriente, ubicándose la mañana de este lunes entre 2.25 y 2.50 metros, de acuerdo con los reportes de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), sin que se presentaran situaciones que pusieran en riesgo a los habitantes.

Uno de los principales incidentes derivados de la creciente fue el desplazamiento de boyas fronterizas. Fernández Díez de Pinos detalló que por los puentes internacionales I y II cruzaron varias estructuras flotantes que quedaron ancladas del lado de Laredo, Texas. 

En el Puente del Comercio Mundial se acumularon 64 piezas que impactaron la estructura, por lo que se determinó suspender temporalmente las operaciones mientras personal especializado realizaba su retiro.

Durante ese periodo, el tránsito de carga fue desviado al Puente Colombia y, una vez concluidos los trabajos, el cruce internacional reanudó sus operaciones normales, registrando únicamente una interrupción adicional de 17 minutos para retirar una última ristra de boyas.

Como parte de las acciones preventivas, Protección Civil sostuvo reuniones con brigadistas comunitarios de las colonias El Remolino y Claudette, consideradas entre las zonas de mayor vulnerabilidad, además de mantener listos los refugios temporales para una eventual evacuación. 

El Consejo Municipal de Protección Civil permaneció en sesión permanente con la participación de autoridades federales, estatales y municipales para dar seguimiento al comportamiento del río y coordinar la respuesta institucional.

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