Cuba solicita a México reservar por cinco años la información sobre envíos de ayuda humanitaria, alegando riesgos de boicot por parte de disidentes

El gobierno cubano pidió formalmente a México clasificar como reservada durante cinco años toda la información relacionada con los cargamentos de ayuda humanitaria enviados a la isla, argumentando que su divulgación podría ser aprovechada por grupos disidentes para boicotear la distribución y generar inestabilidad social.

Desde febrero pasado, México ha despachado cuatro envíos de víveres, alimentos y medicinas a través de buques de la Secretaría de Marina, con un total de 3 mil 125 toneladas destinadas a la población civil cubana. El primer cargamento partió el 8 de febrero con 814 toneladas; el segundo, el 24 de febrero, transportó mil 193 toneladas; y un tercer envío llegó el 27 de marzo con más de 96 toneladas.

La solicitud cubana se presentó mediante una nota diplomática verbal al gobierno mexicano. En ella, las autoridades de La Habana expresan su preocupación por el surgimiento de “disidentes” y “grupos antagónicos” al gobierno de Miguel Díaz-Canel, a los que acusan de difundir información falsa para azuzar a la población, organizar acciones y tratar de apropiarse indebidamente de las donaciones.

Según la nota, la difusión de los detalles de la ayuda podría comprometer la gobernabilidad, la paz pública y el Estado de derecho en Cuba, generando caos social, ingobernabilidad e incluso insurgencia de grupos de choque. Las autoridades cubanas advierten que, de hacerse pública la información, no solo Cuba sino otros países receptores en la región podrían percibir negativamente a México, lo que afectaría las relaciones diplomáticas bilaterales, la credibilidad y el liderazgo regional construido durante décadas.

La Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid), encabezada entonces por Alejandra del Moral, gestionó la clasificación de la información como reservada por cinco años, al considerar que los diálogos y procesos de cooperación con Cuba son permanentes y continuos. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó esta decisión y subrayó que la asistencia humanitaria debe entregarse con el consentimiento del Estado receptor y bajo las condiciones que este establezca.

En su argumentación, Cuba enfatiza que la discreción no implica falta de transparencia, sino una estrategia de seguridad humana y de cooperación internacional que responde al principio de “no causar daño”. Señala que, en el actual contexto geopolítico de América Latina y el Caribe, es necesario mantener “canales de apoyo prudentes” para gestionar la crisis interna sin que la ayuda externa sea vista como señal de debilidad gubernamental.

La SRE respondió a una solicitud de información de El Universal detallando la posición cubana y reafirmando que México actúa para cuidar la relación bilateral y evitar que la ayuda humanitaria se convierta en un factor de violencia o inestabilidad.

Hasta ahora, la información sobre los envíos permanece clasificada como reservada. Los procesos de diálogo entre ambos gobiernos continúan, con el compromiso de México de seguir apoyando al pueblo cubano en las condiciones acordadas con La Habana.

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