Un violento altercado marcó el cierre de la sesión de la Comisión Permanente del Senado mexicano, cuando el senador Alejandro ‘Alito’ Moreno, líder del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado y miembro de Morena, protagonizaron un enfrentamiento físico tras una discusión acalorada.
El incidente comenzó cuando Moreno, visiblemente molesto por no haber sido incluido en la lista de oradores, se acercó a la Mesa Directiva para reclamar a Noroña, quien había clausurado la sesión. Según videos difundidos, Moreno empujó a Noroña y le propinó un golpe en el cuello, mientras el senador de Morena intentaba esquivarlo. En la trifulca también participó el diputado priista Carlos Gutiérrez Mancilla, quien agredió a Noroña con insultos y un zape, además de jalarlo de la chamarra.
La senadora de Morena, Andrea Chávez, grabó el momento desde su escaño, captando cómo un integrante del equipo de comunicación de Noroña, identificado como Emiliano González González, fue empujado al suelo por Moreno. Según reportes, González sufrió lesiones y daños a su equipo. Chávez condenó la actitud de Moreno, calificándolo de “prepotente, corrupto y violento” y ofreció apoyo legal a la víctima.
En redes sociales, Moreno defendió su reacción, acusando a Noroña de iniciar el conflicto con un empujón y de violar acuerdos al excluirlo del orden del día. “No me doblo ni me dejo. Morena quiso silenciarnos, pero conmigo se equivocan”, expresó el priista, prometiendo que el PRI seguirá alzando la voz contra los abusos del gobierno.
Por su parte, Noroña rechazó la narrativa de un enfrentamiento mutuo, afirmando que los videos muestran una “agresión cobarde” en su contra y una “golpiza” contra González. El legislador calificó el incidente como “grave” y criticó a los medios por no reflejar con precisión los hechos.
El altercado, que tuvo lugar mientras sonaba el himno nacional, ha intensificado las críticas sobre la polarización política en México, generando un amplio debate sobre la conducta de los legisladores y la necesidad de un diálogo más respetuoso en el ámbito parlamentario.










Deja una respuesta